La cerveza y el vino ¿Saludables?

Una nueva investigación concluye que beber más de cinco copas de vino o cerveza a la semana acorta la vida y agita el debate sobre los beneficios para el corazón.

Las excusas para el consumo de la cerveza y el vino dentro de una alimentación saludable son altamente conocidas, pero ya muy anticuadas: “mejora la salud cardiovascular”, “el lúpulo es un cereal muy nutritivo”, etc.

Bien es cierto que a ambos productos se le pueden atribuir ciertos beneficios. Por un lado, los beneficios de la uva para el vino (antioxidantes, vitaminas y minerales, etc.) y a la cerveza todos los beneficios del lúpulo (nutritiva, aporta hidratos de carbono, etc.)

Sin embargo, si a estos beneficios los unimos dentro de un producto con una contra-indicación mayor, en este caso el alcohol, los beneficios suponen prácticamente nada. Veamos el por qué.

¿” Una copita de vino diaria es beneficiosa para la salud”?

La Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Americana de Oncología, llevan años advirtiendo de que el alcohol no es bueno, ni siquiera en pequeñas cantidades. No hay niveles de seguridad, porque beber, aunque sea poco, aumenta las posibilidades de que se geste un tumor. Sabemos que en el cáncer el consumo de bebidas alcohólicas es deletéreo desde niveles muy bajos, aunque eleve los niveles buenos de colesterol.

¿” Mejora la salud cardiovascular”?

Una copa diaria puede prevenir un ataque cardíaco ya que aumenta el colesterol “bueno” (HDL) en sangre, aunque no protege a todo el sistema cardiovascular. Con 100 gramos de alcohol a la semana, se elevan las posibilidades de sufrir un ictus -hemorragia o infarto cerebral-, un aneurisma o tener arritmias.

¿” Forma parte de la dieta mediterránea”?

La inclusión del vino dentro de la dieta mediterránea ha sido un tema de debate en muchos congresos de nutrición. Lo que está claro es que el consumo de vino forma parte del patrón de consumo mediterráneo, no de la dieta.

La Organización Mundial de la Salud tiene un mensaje muy claro: lo mejor es no beber y si se hace que sea muy poca cantidad. Lo que es intachable es que el vino y la cerveza ‘per se’ no tienen ningún beneficio en nuestra dieta a pesar de que se ha repetido hasta la saciedad.

Ahora ya puedes plantearte si realmente quieres que estas bebidas formen parte de tu alimentación, tú pones el riesgo.

Menú Navideño: la clave es la planificación

Planifica el Menú Navideño con antelación

Las navidades están para disfrutar de ellas con familiares y amigos, pero nunca para preocuparse. Y si planificamos con antelación las comidas navideñas, lo pasaremos mejor. En este artículo te damos varios ejemplos para tus comidas si decides ser el anfitrión en las cenas Navideñas.

Para solucionar tus navidades elaboramos dos propuestas de menú saludable con recetas ligeras para esta Navidad. Como objetivo hemos incluido buenos nutrientes sin calorías en exceso con cada plato escogido.

Así, se pretende elegir preparaciones que no tengan exceso de calorías y que, si bien pueden ser más energéticas que otros platos habituales debido a su elaboración para un momento festivo, las calorías no son vacías, sino que derivan de buenos nutrientes para el organismo.

 

Ideas de menú

¿Estás listo? Toma nota de nuestros mejores ejemplos:

Aperitivos

  • Gambas al ajillo con limón y pimienta
  • Jamón serrano ibérico
  • Salmón ahumado con limón
  • Tostas de pimiento y queso fresco
  • Brochetas de tomates cherry con mini mozarellas
  • Berberechos en vinagre y limón
  • Mejillones en salsa de tomate
  • Calabacín y berenjena a la plancha

Entrantes

 

 

Platos principales

Carnes Pescados Guarniciones
o    Pavo de Navidad

o    Pollo al horno

o    Muslos de pollo al horno

o    Pollo al horno con especias

o    Solomillo de cerdo al horno con ciruelas

o    Solomillo de cerdo con  miel con cebollitas y castañas

o    Solomillo de cerdo con salsa de uvas

o    Lomo a la antigua

o    Lomo a la sal en microondas con salsa de naranja

o    Ternera asada a la mostaza

o    Codornices asadas con glaseado de naranja

 

o    Rape en salsa verde con almejas

o    Bacalao con salsa de marisco

o    Merluza al cava con langostinos

o    Besugo al horno

o    Merluza en salsa verde

o    Lubina a la sal

o    Bacalao con salsa de almendras

o    Salmón o a la escandinava

o    Salmón al horno con cítricos

o    Cazuela de pescado y marisco

o    Zarzuela de rape y mariscos

 

o    Brochetas de boniato glaseado con naranja, miso y miel

o    Zanahorias asadas al comino

o    Coliflor asada al pimentón con frutos secos

o    Judías verdes con pomelo y frutos secos

o    Coles de Bruselas a la salvia

o    Puré de manzana con romero

o    Zanahorias y rabanitos glaseados al horno

o    Calabaza asada con col rizada o kale

o    Cebollitas glaseadas al vino dulce

 

 

Postres

 

Navidad Saludable

Como ves, se puede disfrutar de una Navidad irresistible y saludable al mismo tiempo, sin renunciar a nuestros platos tradicionales favoritos. Solo hay que usar un poco la cabeza, controlar las cantidades y escoger las recetas que por sí mismas son más sanas y ligeras. Tampoco pasa nada por permitirse algunos caprichos, siempre que al menos nos aporten buenos nutrientes y no meras calorías vacías.

Por tanto. recordemos que no solo las calorías son importantes, y cuando hablamos de “Navidad saludable” no nos referimos solo a no coger algunos kilos. Llenemos nuestras mesas de comida real con buenos productos y elaboraciones caseras sin demasiados artificios, primando la materia prima y olvidándonos del comer por comer. Disfrutaremos mucho más y el cuerpo nos lo agradecerá.

 

Comidas navideñas: ¿cómo gestionarlas?

Deja de tener miedo a las comidas navideñas

¡Anticípate! Sí anticípate a todas tus comidas para no perderte ningún evento. Las navidades están para disfrutar de ellas con familiares y amigos, pero nunca para preocuparse. Aun así, debemos ser capaces de gestionar los excesos y las comidas navideñas. Para ello te damos los mejores consejos en el siguiente artículo para que vayas sin miedo y no estés preocupándote por tus cenas navideñas.

  • Mucho cuidado con los picoteos y aperitivos antes de los platos principales. En las fiestas pecamos de ofrecer demasiados entrantes y snacks que suman calorías vacías y quitan el hambre. Para ello, trata de elegir aquellos entrantes sin pan ni salsas y que no sean fritos. Otro truco, es llegar a la cena con el tiempo justo para evitar un largo tiempo de comida de entrantes.
  • También hay que controlar el tamaño de las raciones y la cantidad de platos del menú. Solemos caer en el error de pasarnos con la comida, y al final siempre sobra, o acabamos empachados. Recordemos que se trata de degustar platos deliciosos, no de terminar embuchados. Por ello ten en cuenta que puedes probar todos los platos, pero prueba un poco de cada uno y no mucho de todos.
  • Si eres goloso, date caprichos, pero de verdadera calidad, que merezcan la pena. Mejor una selección de dulces de primera categoría, tomándolos con control, antes que arramblar con bandejas de polvorones y chocolates industriales de dudosa calidad. Y nada de tenerlos siempre a mano, nadie nos obliga a comer un trozo de turrón cada vez que pasamos delante de la bandeja. Trata de elegir antes siempre la variedad de frutas para saciarte y después podrás picar algún dulce, pero recuerda controlarlos.
  • El alcohol es otro peligro con el que podemos pasarnos sin darnos cuenta. Es muy típico quedar con familiares y amigos antes de las reuniones familiares, y no es raro que desfilen cañas, copas de vino o combinados a casi cualquier hora del día, y siempre con picoteo. Si es posible, en las cenas y comidas navideñas, beber agua, aunque sea acompañando la copa de vino correspondiente, para equilibrar.
  • Las salsas también hay que vigilarlas, suelen ser muy calóricas e innecesarias. Evitar en la medida de lo posible las industriales y priorizar siempre lo casero.
  • En general, hay que procurar que abunden en todos los platos los productos vegetales, con muchas verduras y hortalizas de temporada.
  • Evitar las frituras; hay muchos platos navideños que no necesitan rebozados ni sacar la freidora.
  • Es mejor elegir postres frescos y ligeros a base de fruta natural, o lácteos suaves como el yogur natural.
  • Pasar hambre todo el día para ir en ayunas a la cena no es buena idea. Además de alterar nuestros ritmos normales, llegaremos con un hambre atroz y caeremos más fácilmente en los atracones descontrolados. Ayunar para “compensar” no es un buen plan.
  • Mantener un buen nivel de actividad física o aprovechar las vacaciones para hacer algo más de deporte. Las ciudades están muy bonitas, aprovechemos para dar largos paseos después de las comidas y cenas navideñas.

No pongas excusa a tus kilos estas Navidades, aplica estos trucos para poder gestionarlas y nunca te olvides de que tu salud está en juego en cada una de las comidas. Tú decides.

 

Nutriscore: ¿cómo funciona el nuevo semáforo de los alimentos?

Nutriscore, el nuevo etiquetado

La ministra de sanidad, María Luisa Carceso presentó en Noviembre el nuevo semáforo de los alimentos o Nutriscore, también conocido como etiquetado frontal de calidad nutricional.

 

Nutriscore en Benefits

¿Cómo funciona Nutriscore?

Nutriscore es una herramienta que se ha diseñado con el objetivo de traducir y simplificar el etiquetado alimentario. Este sistema clasifica los alimentos en cinco colores que evolucionan de manera progresiva desde el más saludable o A (en verde), hasta el menos saludable o E (en rojo). Esta clasificación estará situada en el envase de los alimento. Su objetivo (no fiable) es que al consumidor le resultará más sencillo saber si ese producto es saludable o no.

Este método clasifica por cada 100g del producto la composición nutricional, valorando:

  • Los alimentos en rojo o desfavorables desde el punto de vista nutricional estarán compuestos por: azúcares simples, alta cantidad calórica, ácidos grasos saturados y sodio. (D,E).
  • Los alimentos en verde o favorables contendrán proteínas, fibra, porcentaje en verduras, frutas, leguminosas y frutos secos. (A,B,C)

¿Es realmente útil?

La principal ventaja es que muchos de los alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas van a tener puntuaciones del tipo D y E y por tanto su identificación puede ser más fácil.

Por el contrario, el inconveniente es que hay algunos productos sobre los que se puede crear confusión. Un ejemplo es el caso del aceite de oliva, ya que su alto nivel de grasa le hace estar en un valor rojo y clasificado como desfavorable.

Teniendo esto en cuenta, para minimizar los inconvenientes y la confusión que puede dar lugar este nuevo método es importante utilizar la puntuación solo para comparar los alimentos dentro de un mismo grupo. Es decir, no comparar la puntuación de un yogur con unos cereales. Lo que debemos es valorar las distintas etiquetas que tengan los yogures y la de los cereales por separado.

Como conclusión, se ha intentado favorecer la interpretación del etiquetado nutricional con esta herramienta. Pero para ello es importante saber utilizarla. Por eso es importante saber que en Nutriscore viene a complementar, no a sustituir el etiquetado.

Alimentos de temporada: ¿por qué consumirlos?

¿Por qué consumir alimentos de temporada?

Siempre insistimos en el consumo de alimentos acorde a la época del año en la que estamos. ¿ Pero realmente sabes qué beneficios te aportan? No se debe únicamente al sabor y mejores características organolépticas que poseen las frutas y verduras, sino también a muchos otros factores. La naturaleza es sabia y nos ofrece ciertos alimentos según cada temporada del año por una razón. Hoy te mostramos cuatro buenas razones para demostrarte por qué debes consumir alimentos de temporada.

 

Ofrecen los nutrientes que necesitamos

La naturaleza es sabia y sabe qué proporcionar a nuestro organismo en cada época del año para favorecer nuestra subsistencia.

Si nos fijamos en los alimentos que se nos presentan de forma natural en esta época del año nos daremos cuenta de que: por ejemplo, los cítricos y coles son ricos en vitamina C. Por eso su consumo nos va a ayudar a la recuperación de gripes y resfriados en esta temporada. Encontramos también pescados grasos que nos ofrecen la vitamina D que necesitamos ingerir debido a la falta de sol.  De la misma forma, en verano predominan alimentos ricos en agua, justamente cuando el calor nos obliga a cuidar más que nunca la hidratación.

Por ello, consumir alimentos de temporada nos ayuda a obtener los nutrientes que nuestro cuerpo más necesita en esos meses del año.

 

Ayudan a cuidar el medio ambiente

Forzar la producción de determinados alimentos que no son aptos para las condiciones climáticas de una determinada estación obliga a las industrias a la utilización de químicos con acción fertilizante. Estos no solo alteran la composición de nuestro producto, sino que estos llegan de forma directa a nuestra alimentación.

Cabe mencionar que este proceso lleva asociado a una gran huella de carbono y por ello tiene un elevado impacto ambiental. Si comemos alimentos de temporada, reducimos la huella de carbono y la presión por producir alimentos cuando no es su época, por lo tanto, ayudamos a cuidar el medio ambiente.

 

Favorecen la economía y desarrollo local

Al consumir alimentos de temporada, sin duda contribuimos al comercio local. Esto es porque los alimentos de estación frecuentemente nos serán facilitados desde más cerca. También, si quieres cuidar tu economía, lograrás un precio menor, una alimentación de mejor calidad y más saludable.

 

Nos ayudan a consumir suficientes frutas y verduras

Como dijimos en un principio, los alimentos de estación saben mejor, tienen un agradable aroma y son frescos. Además son generalmente mucho más sanos y atractivos a la vista, ya que se intensifican los colores si se recolectan justo en su mejor momento. Por ello, nos apetecerá más consumir frutas y verduras de estas características que aquellas fuera de temporada. Y así, podremos obtener un extra de beneficios con su ingesta.

 

Ya vemos que son muy buenas las razones que fundamentan la elección de alimentos de temporada. Además, podemos obtener muchos beneficios con su ingesta no sólo a nivel individual sino también a nuestro alrededor.

Te recomendamos que prestes atención a la oferta de productos de temporada de cada estación para incluirlas en tu menú habitual. Y si dudas de cómo hacerlo, puedes consultar con nuestras nutricionistas que te elaborarán un menú con deliciosas opciones.

Problemas digestivos durante el ejercicio

¿Los problemas digestivos durante el ejercicio te impiden rendir al 100% y no sabes cómo evitarlo?

Los problemas digestivos son muy comunes en el ejercicio, especialmente en sesiones de resistencia como la bici o la carrera.  Son quizás la causa más común de un rendimiento deportivo deficiente. Entre sus síntomas podemos encontrar náuseas, vómitos, angina abdominal y diarrea con sangre. En este artículo te damos algunos consejos para evitar estos problemas gastrointestinales.

 

La fibra puede estar dándote problemas digestivos

La fibra es un nutriente no digerible. Se mantiene en el tracto intestinal durante más tiempo dando lugar a fermentaciones. Estas producirán gases, causantes de la hinchazón y calambres intestinales. Debido a su alto volumen también dará lugar a una distensión abdominal, creando sensación de pesadez.

Por otro lado, se produce mayor trabajo de digestión al ser esta más lenta. Lo que implicará mayor necesidad de energía implicada en esta función, en lugar de ahorrar este potencial energético para el ejercicio.

Esto no quiere decir que se deban eliminar los alimentos ricos en fibra en un deportista. Lo correcto es elegir el momento adecuado de su ingesta para evitar problemas digestivos. Por lo cual es recomendable evitar los alimentos ricos en fibra en las comidas previas al ejercicio físico.

 

Fármacos antiinflamatorios no esteroideos y la aspirina

El consumo de fármacos como el ibuprofeno antes del ejercicio puede conducir a una lesión intestinal pequeña y a la pérdida a corto plazo de la función barrera intestinal. Los efectos secundarios peligrosos de los antiinflamatorios en la mucosa gastrointestinal aumentan la permeabilidad intestinal y favorecen la aparición de lesiones gastrointestinales.

Por ello, debemos restringir su uso en los momentos previos o durante el ejercicio a lo estrictamente necesario. Y siempre con receta médica.

 

Productos lácteos

Los productos lácteos pueden causar problemas gastrointestinales durante el ejercicio. Esto es debido a la digestión más lenta de la lactosa y una mayor cantidad de grasa (la cual retrasa la digestión). Se recomienda en estos casos sustituir la leche por bebidas vegetales como leches de soja, de arroz o de almendras en las ingestas previas al ejercicio físico.

 

Evitar la deshidratación aguda

El déficit de agua tiene consecuencias en el organismo y en el rendimiento físico. La deshidratación aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión fisiológica. Así como la percepción del esfuerzo por calor durante el ejercicio. Cuanto mayor sea el déficit de agua corporal, mayor será el aumento en la tensión fisiológica durante el ejercicio. La deshidratación mayor del 2% del peso corporal disminuye el rendimiento cognitivo. Por esto se considera un factor que puede agravar los síntomas de problemas gastrointestinales. Se recomienda comenzar la carrera bien hidratado.

 

Entrenar el intestino la absorción de carbohidratos

El intestino es adaptable y se puede aplicar como un método práctico para incrementar la oxidación de los carbohidratos exógenos. Si se adapta el intestino a los alimentos que se consumen durante una carrera, será menos propenso a tener problemas de estómago. Si se evitan los hidratos de carbono en la vida diaria los intestinos responden reduciendo el número de transportadores intestinales. De esta manera la capacidad de absorber los hidratos de carbono se reduce. El día de la carrera el intestino puede no ser capaz de absorber toda energía ingerida, lo que puede causar problemas digestivos.

Por tanto, se recomienda siempre probar la suplementación y alimentación que se vaya a tomar previa o durante los entrenamientos de alta carga. Puede probarse en otros con menos carga y de manera progresiva. Si sabes que específicamente un alimento te sienta mal durante los entrenamientos trata de no introducirlo en las comidas previas al ejercicio.

Ahora no tienes excusas, que nada te pare.

La soja NO provoca cáncer de mama

La soja en nuestra cultura

La soja es una legumbre no tan consumida en nuestra cultura occidental como en la oriental pero sí que va cogiendo más fuerza por la presencia de cada vez más vegetarianos en occidente. Curiosamente también es un alimento al que le rodean gran cantidad de mitos.  ¿Quién no ha oído alguna vez que la soja hace crecer los pechos a los hombres? ¿O que los niños no deben tomar soja? ¿O que causa cáncer de mama?

Pues además de deciros que las dos primeras afirmaciones son totalmente falsas voy a entretenerme un poco en justificaros la tercera.

 

Isoflavonas de la soja

El cáncer de mama es la neoplasia más común en todo el mundo y el responsable de la mayor cantidad de muertes por cáncer en las mujeres. Tiene varios factores de riesgo y uno de ellos es la exposición prolongada a estrógenos ya que estimulan el crecimiento celular y la proliferación.

Lo que ocurre es que la soja posee unos componentes llamados isoflavonas que tienen una estructura muy parecida a los estrógenos mencionados anteriormente, de ahí viene la asociación. Si tienen un componente parecido a los estrógenos y mayor exposición a estrógenos, mayor  riesgo de contraer cáncer de mama… ¿blanco y en botella no? Pues no.

Ya des de un punto de visto epidemiológico no se puede decir que la soja aumente el riesgo de contraer cáncer de mama si donde menor incidencia de cáncer de mama hay es en los países donde curiosamente más soja se consume. Por lo tanto no tiene ningún sentido creer que la soja aumente ese riesgo si justo en los países occidentales, donde menos soja se consume, es donde hay más riesgo.

 

¿Cómo se explica eso?

A nivel molecular existen dos receptores estrogénicos. Uno de ellos es el encargado de la proliferación celular, es decir, del crecimiento (algo que no nos interesa si hablamos de cáncer). Y el otro que, hablando coloquialmente, produce un suicidio celular (en este caso este factor sí que nos interesa). Justamente las isoflavonas de soja se unen a este último receptor mencionado, por lo que molecularmente ya podemos entender el porqué de su papel protector.

 

A los nutricionistas nos gusta decir que nos han tenido que inventar, más que nada para poder desmitificar todos estos bulos que corren alrededor de nuestros alimentos. ¿Por qué a nadie se le ha ocurrido decir que los refrescos son cancerígenos? Aunque no tenga evidencia como nutricionista me parecería mucho más interesante que la población dejara de consumir refrescos a que dejara de consumir soja. ¿No creéis?

 

Si tienes cualquier duda sobre nutrición no dudes en ponerte en contacto con nuestro departamento de nutrición que te asesorará de forma personalizada.

La vuelta al cole en la alimentación de tus hijos

Piensa en la alimentación de tus hijos

¿No sabes realmente como alimentar a tus hijos de forma saludable? Educar a nuestros hijos con unos buenos hábitos alimenticios resulta ser la base para la prevención de múltiples enfermedades en la población adulta. La mejor forma de hacerlo es introduciendo en su alimentación opciones saludables desde chiquitines, para que sean ellos los que las puedan elegir en todo momento. Te va a resultar muy fácil, en este artículo te decimos como hacerlo. ¡Comenzamos!

Una alimentación saludable se basa en eliminar cualquier producto procesado ​​e industrial y apostar por los alimentos frescos y preparados en casa. Vamos a hacer un recorrido por diferentes ingestas para darte algunas ideas:

Para el desayuno

Intenta incluir siempre una base láctea, una fruta y un cereal integral para proporcionar la mayor energía para todo el día a tus hijos. Trata de no utilizar zumos para sustituir la pieza de fruta. La base de cereal integral es mejor que sea a base de copos de avena, cereales integrales o pan integral (más del 70% de su harina debe ser integral). Algunos ejemplos son:

  • Leche con copos de avena y trocitos de melón.
  • Vaso de leche, un plátano y pan tostado con tomate.
  • Yogur con fresitas y cereales integrales.
  • Pan con queso fresco y frutas variadas.

A veces pensamos que variar es necesario y que el niño se aburrirá si siempre desayuna lo mismo. Esto no tiene por qué ser así. Hay niños que les gusta desayunar siempre lo mismo, siempre y cuando sea una opción saludable, lo tenemos que respetar.

A la hora del patio

Momento de recuperar energías. No todos los niños tienen las mismas necesidades energéticas, algunos se sentirán saciados con una pieza de fruta, otros necesitarán un bocadillo. Ideas:

  • 1 puñado de frutos secos tostados.
  • 1 pieza de fruta.
  • Bocadillo de pan integral con: queso fresco, aguacate y tomate, jamón dulce o pavo (mínimo un 80% de carne), tortilla francesa o de tortilla de verduras, atún, hummus, jamón serrano.
  • Yogur sin azúcar añadido o edulcorado.

En definitiva, evitar los paquetes de galletas, la bollería industrial, las barritas de cereales, las barritas de chocolate, los bocadillos de embutido a diario.

La merienda

Los niños saldrán con hambre del colegio y ganas de comerse el mundo. La calidad de la merienda es ideal para volver a introducir otra vez 1 fruta o 1 lácteo acompañado de un cereal integral. Por ejemplo:

  • Pan con tomate y aceite y 1 vaso de leche.
  • Yogur con copos de avena.
  • Bocadillo de plátano maduro.
  • Frutos secos con una fruta.

Es normal que al principio genere rechazo por parte de los más pequeños, ya que el poder del sabor dulce de los productos procesados les genera mayor adicción y satisfacción. Sin embargo, si poco a poco vas cambiando sus hábitos acabarán pidiéndote las opciones saludables que más les gusten.

Recuerda, la salud de tus hijos está en tu mano.

Comer sano es muy fácil: 5 consejos para ayudarte

Comer sano se complica

Comer sano es muy fácil, pero lo complicamos mucho cuando nuestros hábitos están acostumbrados a la llamada comida basura: ultraprocesados, comida rápida, de dudosa calidad, etc.

Nuestro alrededor no nos lo pone nada sencillo.  Vivimos en una sociedad dónde comer un donut sale más barato que una manzana. También se achaca a la falta de tiempo para cocinar saludable debido al estrés y cansancio laboral.  Además la información sobre alimentación que recibimos a diario suele ser contradictoria, por lo que es lógico que no sepamos que comer.

 

Hazlo paso a paso

A pesar de todo,  que realizando pequeños cambios en tu dieta semanal tienes bastantes garantías de comer sano y equilibrado sin grandes esfuerzos. La cuestión es adaptarse a una serie de hábitos que poco a poco te irán guiando hacia una alimentación mucho más saludable.

Si quieres empezar a cuidarte y comer sano todos los días, pero no sabes cómo, aquí tienes 5 consejos sencillos que pueden ayudarte:

  1. Empieza el día con un desayuno saludable: aléjate de la bollería y los alimentos refinados (galletas, cereales con azúcar.) En su lugar puedes tomar pan con harinas integrales (espelta, centeno), copos de avena, frutas o frutos secos, entre otros.
  2. Que las frutas y verduras sean la base de tu alimentación. Según Harvard, ¡las verduras deberían ocupar la mitad de tu plato! Y las frutas es mejor si las tomas enteras, pero si quieres un zumo es mejor batido que exprimido.
  3. Apuesta por las grasas buenas: aceite de oliva y de coco, frutos secos y aguacate.
  4. Combina tu fuente proteica con pescados, carnes magras, huevos y fuentes vegetales (soja, etc.)
  5. Bebe siempre a base de agua, aléjate de refrescos y las bebidas azucaradas.

Si necesitas ayuda para mejorar tu dieta no dudes en contactar con #BenefitsBodyMind. Nuestras profesionales nutricionistas del método BenefitsBodyMind estarán encantadas de ayudarte. Recuerda: tus objetivos, nuestro compromiso.

¿Quieres perder peso después del verano?

¿Vuelves de vacaciones con más kilos y los quieres perder ya? Pues lo estás haciendo mal.

Es normal y habitual que cuando nos vamos de vacaciones hagamos vacaciones de absolutamente todo. Comemos peor, no hacemos ejercicio de forma regular, tomamos cañas, helados… y todo eso suele conllevar a un empeoramiento de nuestra forma física como es lógico. Una vez volvemos de la rutina y nos damos cuenta de que hemos subido unos poco kilos nos horrorizamos y queremos volver a estar en forma.

Pero, ¿dónde está el error que comete la mayoría de la gente? En poner el foco en la báscula y no en la salud. Vemos el peso en la báscula y se nos llevan todos los demonios, queremos bajarlo lo más rápido posible sin importarnos nada más. Mikel López autor del blog el comidista habló en él sobre las barbaridades que se pueden llegar a cometer para perder peso (link)

Cuando perdemos peso de forma rápida sin una educación nutricional en condiciones, al encontrarnos de nuevo con cambios en nuestra rutina volveremos a tener flujos en la forma física, volveremos a tener problemas en navidad, en semana santa, en cumpleaños… Además de que existen multitud de estudios que demuestran que una pérdida de peso rápida con una dieta excesivamente restrictiva conlleva con un aumento de peso a la larga (incluso más del con el que partíamos).

 

Unos buenos hábitos alimentarios son la clave

Lo importante es generar unos hábitos alimentarios que mantengamos siempre y que la dieta que te plantees hacer en septiembre sea la última y definitiva. Obviamente en navidad uno se puede tomar un trozo de turrón, en verano un helado y en semana santa unas torrijas. El problema viene cuando en la cena de navidad nos comemos un trozo de turrón, luego un bombón, luego un mazapán y luego un chupito para “bajar” la comida. Es importante encontrar un equilibrio dentro de los eventos sociales además de identificar que nuestra hambre no es real, es plenamente emocional y fruto de un contexto que propicia ese comportamiento.

El problema principal de las dietas es llamarlas eso, dietas. Considerarlo como un periodo transitorio en el cual una vez terminado puedo volver a mis hábitos alimentarios anteriores. Para romper este círculo vicioso lo importante es plantearse una pérdida de peso progresiva en la que aprendas a comer de forma saludable y que te haga disfrutar durante el periodo de aprendizaje. Te aseguro que comer de forma saludable puede ser mucho más divertido y sabroso de lo que te imaginas.

En ambos de nuestros centros encontrarás una nutricionista que te puede ayudar a llevar a cabo este aprendizaje en nutrición, además de entrenadores personales que te ayudarán a optimizar tu forma física.

 

¡FELIZ OCTUBRE SIN PASAR HAMBRE!