¿Vuelves de vacaciones con más kilos y los quieres perder ya? Pues lo estás haciendo mal.

Es normal y habitual que cuando nos vamos de vacaciones hagamos vacaciones de absolutamente todo. Comemos peor, no hacemos ejercicio de forma regular, tomamos cañas, helados… y todo eso suele conllevar a un empeoramiento de nuestra forma física como es lógico. Una vez volvemos de la rutina y nos damos cuenta de que hemos subido unos poco kilos nos horrorizamos y queremos volver a estar en forma.

Pero, ¿dónde está el error que comete la mayoría de la gente? En poner el foco en la báscula y no en la salud. Vemos el peso en la báscula y se nos llevan todos los demonios, queremos bajarlo lo más rápido posible sin importarnos nada más. Mikel López autor del blog el comidista habló en él sobre las barbaridades que se pueden llegar a cometer para perder peso (link)

Cuando perdemos peso de forma rápida sin una educación nutricional en condiciones, al encontrarnos de nuevo con cambios en nuestra rutina volveremos a tener flujos en la forma física, volveremos a tener problemas en navidad, en semana santa, en cumpleaños… Además de que existen multitud de estudios que demuestran que una pérdida de peso rápida con una dieta excesivamente restrictiva conlleva con un aumento de peso a la larga (incluso más del con el que partíamos).

 

Unos buenos hábitos alimentarios son la clave

Lo importante es generar unos hábitos alimentarios que mantengamos siempre y que la dieta que te plantees hacer en septiembre sea la última y definitiva. Obviamente en navidad uno se puede tomar un trozo de turrón, en verano un helado y en semana santa unas torrijas. El problema viene cuando en la cena de navidad nos comemos un trozo de turrón, luego un bombón, luego un mazapán y luego un chupito para “bajar” la comida. Es importante encontrar un equilibrio dentro de los eventos sociales además de identificar que nuestra hambre no es real, es plenamente emocional y fruto de un contexto que propicia ese comportamiento.

El problema principal de las dietas es llamarlas eso, dietas. Considerarlo como un periodo transitorio en el cual una vez terminado puedo volver a mis hábitos alimentarios anteriores. Para romper este círculo vicioso lo importante es plantearse una pérdida de peso progresiva en la que aprendas a comer de forma saludable y que te haga disfrutar durante el periodo de aprendizaje. Te aseguro que comer de forma saludable puede ser mucho más divertido y sabroso de lo que te imaginas.

En ambos de nuestros centros encontrarás una nutricionista que te puede ayudar a llevar a cabo este aprendizaje en nutrición, además de entrenadores personales que te ayudarán a optimizar tu forma física.

 

¡FELIZ OCTUBRE SIN PASAR HAMBRE!