claves playa
photo credit: vgm8383- A desolate islet in the middle of shark city in the Blue Lagoon – via photopin (license)

Julio, calor, sol y el Despacito” de Luis Fonsi hasta en la sopa. Lo tenemos todo para saber que la temporada de playa ya está aquí. Pero, ¿sabes preparar bien una jornada playera?

Yo os voy a ayudar a organizaros con las siguientes 7 claves para disfrutar de un día de playa, que harán que vuestros bañitos sepan aún mejor:

  • ¿Qué bebo?

La respuesta es la a, a de agua. Es la única bebida que nos hidrata realmente, y la que necesita tu organismo. Piensa que las altas temperaturas soportadas de forma constante aumentarán la pérdida hídrica, por lo que bebe agua cada hora y no esperes a tener sed. Tener sed es un indicador de que ya te encuentras deshidratado.

Aparte de agua, puedes dejar preparado la noche anterior cubitos de hielo con trocitos de fruta. De esta forma al añadirlos a un recipiente con agua y deshacerse, dan sabor. Otra opción es que utilices té, jugo de limón exprimido y hierbas como la menta o la hierbabuena, para elaborar un “mojito saludable”.

  • ¿Qué como?

Alimentos frescos, ricos en agua, como frutas y verduras son la mejor elección. ¿Los motivos? Aportan un extra de hidratación y son más apetecibles ya que al tomarse en frío gustan más. Los puedes combinar con legumbres o pasta integral, de forma que el plato sea más nutritivo y aporte mayor sensación de saciedad.

¿Qué opinas de esta idea: ensalada de macarrones integrales con canónigos, tomate cherry, aceitunas negras, pepino, zanahoria y topping de nueces con un chorrito de aceite de oliva virgen extra?

  • ¿Y entre horas?

¿Dulce o salado? Varias frutas distintas, cortadas previamente y con un poquito de canela por encima es mi propuesta dulce. Para la opción salada, puedes cortar bastoncitos de zanahoria, pepino y apio; serán los “cubiertos” para degustar un rico humus de garbanzos. También lo puedes hacer de remolacha, que por si no lo habéis probado, es espectacular.

Por último la opción fácil y rápida, frutas que se puedan comer con piel o un puñado de frutos secos sin tostar ni salar.

  • ¿Cómo lo preparo?

Estas opciones que te planteo requieren el uso de recipientes que cierren herméticamente, y a poder ser, de vidrio o materiales plásticos adecuados (los que son válidos para microondas). El motivo es que algunos plásticos presentan componentes perjudiciales para la salud que pueden migrar al alimento que contienen debido al calor. Esto debe aplicarse también a los recipientes donde lleves la bebida.

No mezcles en un mismo recipiente alimentos cocinados y alimentos en crudo, ni añadas los aliños a las ensaladas hasta el momento de su consumo. Además, los alimentos que se consumen en crudo deben haber sido correctamente lavados con agua (o lejía alimentaria).

  • ¿Cómo lo llevo?

No debes romper la cadena del frío. Asegúrate que la nevera que vas a usar para el transporte de tus alimentos está limpia, igual que los acumuladores de hielo, y deja ésta bajo la sombrilla. Tan importante es lavar como secar, hazlo con un paño que también esté limpio.

  • ¿Cuál es el mito del verano?

El mito del verano sin duda es “no bañarse hasta dos horas después de comer, para hacer la digestión”. Es el preferido de los padres y el más odiado por los niños, que no ven correr las agujas del reloj.

Pues tranquilos que no es real, lo verdaderamente importante es no provocar un cambio brusco de temperatura. Es decir, humedecerse previamente en la orilla diferentes zonas corporales y entrar poco a poco al mar, así nuestra temperatura corporal varía de forma adecuada. El choque térmico puede aparecer tanto si hemos comido o no, pero es cierto que una comida copiosa puede hacer que nuestro cuerpo presente una temperatura mayor.

  • ¿Qué más debes tener en cuenta?

Prepara tu piel para la exposición solar. No esperes a la playa para echarte crema, ya que desde que sales  a la calle los rayos UVA pueden incidir negativamente sobre tu piel. Y aplícatela varias veces a lo largo del día. Además, por usar una crema de alta protección no vas a ponerte menos moreno, si no que tu piel presentará una mayor protección.

También debes proteger labios y ojos. Aplícate un bálsamo de labios hidratante y protector  y evitarás posibles quemaduras. Igual que debes usar gafas de sol cuyas lentes estén polarizadas. Por último, hazte con un sombrero o gorra si vas a pasar muchas horas al sol.

Dicho todo esto, solo queda añadir que disfrutéis muchísimo de las vacaciones. Y volved con las pilas cargadas a tope.

¡Feliz verano!

Nuria Prieto, nutricionista en Benefits Body Mind.

www.benefitsbodymind.com

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