Se acaban las Navidades y con ello dejamos atrás las grandes comilonas, polvorones, turrones, roscones… Con ello, debemos asegurarnos de dejar también atrás a las excusas de movernos menos.

En estas fechas, solemos aumentar entre dos y cinco kilos (dependiendo de la persona), ya que la alimentación en estas fiestas suele contener más azúcares, solemos tomar más alcohol y tendemos a comer en abundancia. Abandonándose a su vez los buenos hábitos saludables, como la práctica del ejercicio o comer más fruta y verdura. Para recuperarse de esos excesos, el mejor truco es ser constante, es decir, llevar una dieta sana y equilibrada, complementándolo con ejercicio físico. Contacto Clínica

El exceso de grasa en nuestro organismo es un problema que agrava la sociedad actual y es responsable de múltiples enfermedades asociadas como cardiovascularidad, diabetes o diversos tipos de cáncer. Tomar conciencia de cuáles son los factores que afectan a cada persona permite abordar mejor la prevención y el tratamiento de la obesidad.

 

OBJETIVO: PERDER UNOS KILOS

¿Cuántas dietas has probado para perder esos kilos de más en estos últimos años? ¿No sabes que comer ni como hacer para bajar de peso?¿Sueles recuperar el peso perdido?

Si tienes dificultades consulta con nuestro servicio de nutrición de benefitsbodymind, para un seguimiento y coaching nutricional. Aun así, nos adelantamos a ti dándote algunos consejos.

En primer lugar, debes tener claro cuales son tus objetivos, saber cuales son darán sentido a tus acciones para conseguirlo. Plantéate, para qué quieres perder ese peso, ¿Cuál es la razón? motivos de salud (mejorar mis niveles de colesterol, presión arterial, evitar futuros problemas de salud, eliminar ciertos dolores …), estéticos (sentirme mejor, ponerme la ropa que ahora no me cabe) o de otro tipo como querer aprender a comer sano, mejorar tu alimentación, sentirte más ágil…

Ve poniéndote objetivos a corto plazo, por ejemplo, bajar 0,5-1kg por semana, introducir tres piezas de fruta diarias o salir a correr 30minutos dos días a la semana. Está demostrado que querer conseguir objetivos grandes en poco tiempo tienen un mayor índice de fracaso, es mejor perdurar en el tiempo e ir progresando poco a poco.

Si necesitas adelgazar unos 20 kilos te recomiendo que te marques pequeñas metas. Compáralo con una escalera, donde cada peldaño que subas supondrá una pérdida de 3-5 kilos y un paso más hacia tu objetivo final.

¡Comienza el cambio!

Una vez ya tienes claro que quieres perder peso y sabes las razones por los que lo haces. Es el momento de actuar. Tus costumbres y tus hábitos actuales están haciendo que tu peso aumente.  Olvídate de las dietas de moda que prometen milagros, necesitas no solo bajar esos kilos de más sino aprender a socializarte con la comida.

  1. Organiza tu compra.

Lo primero de todo, debes comprar alimentos saludables para llevar unas pautas saludables. Haz una lista de todo lo que necesitas. Te recomiendo dividir la compra en:

  • Compra mensual con todo aquello que tiene una larga caducidad. Aceite, leche, bebida vegetal, arroz, pasta, bolsas de frutos secos, conservas, legumbres y productos congelados.
  • Compra quincenal principalmente de carne y pescado que puedes preparar en raciones y congelar.
  • Compra semanal de los productos frescos y más perecederos como la fruta y la verdura.

 

  1. Varía tu alimentación.

Varía los alimentos de la cesta de la compra, no compres siempre las mismas verduras, hay un montón puedes variarlas. No crees monotonía. Aprovecha los productos de temporada.  No caigas en el error de comprar refrescos, bollería o helados por si viene alguien a tu casa o para tener para los niños. Son productos insanos para ti y por supuesto para tus hijos. Si lo tienes en casa en muy probable que acabes cayendo en la tentación.

Organiza tus comidas y cenas de la semana. La planificación es la base del éxito para tu alimentación, no caigas en la improvisación, eso hará que recurras a comida rápida o menos saludable. Una inversión de 30 minutos te hará más fácil la semana.

 

Innova tus platos, crea nuevas recetas, prueba nuevos alimentos. Aprender a comer y perder peso no es vivir a base de pollo y lechuga. Tratar de sacarle partido a tus platos y a disfrutar de tus comidas siendo saludable.

 

  1. Combina con ejercicio físico.

Ir dos días al gimnasio, durante una hora, cuando el resto del día nos tiramos sentados en una silla o en el sofá no significa ser físicamente activo. Calcula tu nivel de actividad física durante el día. ¿Cuántas horas empleas al día moviéndote?

¿Cómo alejarte del sedentarismo? Aprovecha los desplazamientos para caminar o ir en bici, coge las escaleras en casa, el trabajo y el metro, bájate una o dos paradas antes de tu destino y acaba el trayecto caminando. El ejercicio físico hará que te encuentres mejor física y psicológicamente y será una ayuda para tu objetivo de perder peso.

 

  1. No dejes de relacionarte.

Cuidar tu alimentación para perder peso no significa renunciar a las reuniones familiares y las quedadas con amigos. Si piensas que lo mejor es quedarte en casa y decir que no a las propuestas que tengas de salir y disfrutar te equivocas.  Eso no es sostenible en el tiempo y puede ocasionarte tristeza, desánimo y ansiedad. Debes aprender a disfrutar sin poner en peligro tu objetivo. Elegir las opciones más saludables que tengas a tu alcance, moderar las cantidades, saber decir “no” sin miedo y no caer en el error de compensar los excesos con ayunos u otro tipo de conductas. Cambiar tu comportamiento en este tipo de situaciones te ayudará a mantener un peso saludable durante más tiempo.