Menú Navideño: la clave es la planificación

Planifica el Menú Navideño con antelación

Las navidades están para disfrutar de ellas con familiares y amigos, pero nunca para preocuparse. Y si planificamos con antelación las comidas navideñas, lo pasaremos mejor. En este artículo te damos varios ejemplos para tus comidas si decides ser el anfitrión en las cenas Navideñas.

Para solucionar tus navidades elaboramos dos propuestas de menú saludable con recetas ligeras para esta Navidad. Como objetivo hemos incluido buenos nutrientes sin calorías en exceso con cada plato escogido.

Así, se pretende elegir preparaciones que no tengan exceso de calorías y que, si bien pueden ser más energéticas que otros platos habituales debido a su elaboración para un momento festivo, las calorías no son vacías, sino que derivan de buenos nutrientes para el organismo.

 

Ideas de menú

¿Estás listo? Toma nota de nuestros mejores ejemplos:

Aperitivos

  • Gambas al ajillo con limón y pimienta
  • Jamón serrano ibérico
  • Salmón ahumado con limón
  • Tostas de pimiento y queso fresco
  • Brochetas de tomates cherry con mini mozarellas
  • Berberechos en vinagre y limón
  • Mejillones en salsa de tomate
  • Calabacín y berenjena a la plancha

Entrantes

 

 

Platos principales

Carnes Pescados Guarniciones
o    Pavo de Navidad

o    Pollo al horno

o    Muslos de pollo al horno

o    Pollo al horno con especias

o    Solomillo de cerdo al horno con ciruelas

o    Solomillo de cerdo con  miel con cebollitas y castañas

o    Solomillo de cerdo con salsa de uvas

o    Lomo a la antigua

o    Lomo a la sal en microondas con salsa de naranja

o    Ternera asada a la mostaza

o    Codornices asadas con glaseado de naranja

 

o    Rape en salsa verde con almejas

o    Bacalao con salsa de marisco

o    Merluza al cava con langostinos

o    Besugo al horno

o    Merluza en salsa verde

o    Lubina a la sal

o    Bacalao con salsa de almendras

o    Salmón o a la escandinava

o    Salmón al horno con cítricos

o    Cazuela de pescado y marisco

o    Zarzuela de rape y mariscos

 

o    Brochetas de boniato glaseado con naranja, miso y miel

o    Zanahorias asadas al comino

o    Coliflor asada al pimentón con frutos secos

o    Judías verdes con pomelo y frutos secos

o    Coles de Bruselas a la salvia

o    Puré de manzana con romero

o    Zanahorias y rabanitos glaseados al horno

o    Calabaza asada con col rizada o kale

o    Cebollitas glaseadas al vino dulce

 

 

Postres

 

Navidad Saludable

Como ves, se puede disfrutar de una Navidad irresistible y saludable al mismo tiempo, sin renunciar a nuestros platos tradicionales favoritos. Solo hay que usar un poco la cabeza, controlar las cantidades y escoger las recetas que por sí mismas son más sanas y ligeras. Tampoco pasa nada por permitirse algunos caprichos, siempre que al menos nos aporten buenos nutrientes y no meras calorías vacías.

Por tanto. recordemos que no solo las calorías son importantes, y cuando hablamos de “Navidad saludable” no nos referimos solo a no coger algunos kilos. Llenemos nuestras mesas de comida real con buenos productos y elaboraciones caseras sin demasiados artificios, primando la materia prima y olvidándonos del comer por comer. Disfrutaremos mucho más y el cuerpo nos lo agradecerá.

 

Comidas navideñas: ¿cómo gestionarlas?

Deja de tener miedo a las comidas navideñas

¡Anticípate! Sí anticípate a todas tus comidas para no perderte ningún evento. Las navidades están para disfrutar de ellas con familiares y amigos, pero nunca para preocuparse. Aun así, debemos ser capaces de gestionar los excesos y las comidas navideñas. Para ello te damos los mejores consejos en el siguiente artículo para que vayas sin miedo y no estés preocupándote por tus cenas navideñas.

  • Mucho cuidado con los picoteos y aperitivos antes de los platos principales. En las fiestas pecamos de ofrecer demasiados entrantes y snacks que suman calorías vacías y quitan el hambre. Para ello, trata de elegir aquellos entrantes sin pan ni salsas y que no sean fritos. Otro truco, es llegar a la cena con el tiempo justo para evitar un largo tiempo de comida de entrantes.
  • También hay que controlar el tamaño de las raciones y la cantidad de platos del menú. Solemos caer en el error de pasarnos con la comida, y al final siempre sobra, o acabamos empachados. Recordemos que se trata de degustar platos deliciosos, no de terminar embuchados. Por ello ten en cuenta que puedes probar todos los platos, pero prueba un poco de cada uno y no mucho de todos.
  • Si eres goloso, date caprichos, pero de verdadera calidad, que merezcan la pena. Mejor una selección de dulces de primera categoría, tomándolos con control, antes que arramblar con bandejas de polvorones y chocolates industriales de dudosa calidad. Y nada de tenerlos siempre a mano, nadie nos obliga a comer un trozo de turrón cada vez que pasamos delante de la bandeja. Trata de elegir antes siempre la variedad de frutas para saciarte y después podrás picar algún dulce, pero recuerda controlarlos.
  • El alcohol es otro peligro con el que podemos pasarnos sin darnos cuenta. Es muy típico quedar con familiares y amigos antes de las reuniones familiares, y no es raro que desfilen cañas, copas de vino o combinados a casi cualquier hora del día, y siempre con picoteo. Si es posible, en las cenas y comidas navideñas, beber agua, aunque sea acompañando la copa de vino correspondiente, para equilibrar.
  • Las salsas también hay que vigilarlas, suelen ser muy calóricas e innecesarias. Evitar en la medida de lo posible las industriales y priorizar siempre lo casero.
  • En general, hay que procurar que abunden en todos los platos los productos vegetales, con muchas verduras y hortalizas de temporada.
  • Evitar las frituras; hay muchos platos navideños que no necesitan rebozados ni sacar la freidora.
  • Es mejor elegir postres frescos y ligeros a base de fruta natural, o lácteos suaves como el yogur natural.
  • Pasar hambre todo el día para ir en ayunas a la cena no es buena idea. Además de alterar nuestros ritmos normales, llegaremos con un hambre atroz y caeremos más fácilmente en los atracones descontrolados. Ayunar para “compensar” no es un buen plan.
  • Mantener un buen nivel de actividad física o aprovechar las vacaciones para hacer algo más de deporte. Las ciudades están muy bonitas, aprovechemos para dar largos paseos después de las comidas y cenas navideñas.

No pongas excusa a tus kilos estas Navidades, aplica estos trucos para poder gestionarlas y nunca te olvides de que tu salud está en juego en cada una de las comidas. Tú decides.

 

Nutriscore: ¿cómo funciona el nuevo semáforo de los alimentos?

Nutriscore, el nuevo etiquetado

La ministra de sanidad, María Luisa Carceso presentó en Noviembre el nuevo semáforo de los alimentos o Nutriscore, también conocido como etiquetado frontal de calidad nutricional.

 

Nutriscore en Benefits

¿Cómo funciona Nutriscore?

Nutriscore es una herramienta que se ha diseñado con el objetivo de traducir y simplificar el etiquetado alimentario. Este sistema clasifica los alimentos en cinco colores que evolucionan de manera progresiva desde el más saludable o A (en verde), hasta el menos saludable o E (en rojo). Esta clasificación estará situada en el envase de los alimento. Su objetivo (no fiable) es que al consumidor le resultará más sencillo saber si ese producto es saludable o no.

Este método clasifica por cada 100g del producto la composición nutricional, valorando:

  • Los alimentos en rojo o desfavorables desde el punto de vista nutricional estarán compuestos por: azúcares simples, alta cantidad calórica, ácidos grasos saturados y sodio. (D,E).
  • Los alimentos en verde o favorables contendrán proteínas, fibra, porcentaje en verduras, frutas, leguminosas y frutos secos. (A,B,C)

¿Es realmente útil?

La principal ventaja es que muchos de los alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas van a tener puntuaciones del tipo D y E y por tanto su identificación puede ser más fácil.

Por el contrario, el inconveniente es que hay algunos productos sobre los que se puede crear confusión. Un ejemplo es el caso del aceite de oliva, ya que su alto nivel de grasa le hace estar en un valor rojo y clasificado como desfavorable.

Teniendo esto en cuenta, para minimizar los inconvenientes y la confusión que puede dar lugar este nuevo método es importante utilizar la puntuación solo para comparar los alimentos dentro de un mismo grupo. Es decir, no comparar la puntuación de un yogur con unos cereales. Lo que debemos es valorar las distintas etiquetas que tengan los yogures y la de los cereales por separado.

Como conclusión, se ha intentado favorecer la interpretación del etiquetado nutricional con esta herramienta. Pero para ello es importante saber utilizarla. Por eso es importante saber que en Nutriscore viene a complementar, no a sustituir el etiquetado.

Alimentos de temporada: ¿por qué consumirlos?

¿Por qué consumir alimentos de temporada?

Siempre insistimos en el consumo de alimentos acorde a la época del año en la que estamos. ¿ Pero realmente sabes qué beneficios te aportan? No se debe únicamente al sabor y mejores características organolépticas que poseen las frutas y verduras, sino también a muchos otros factores. La naturaleza es sabia y nos ofrece ciertos alimentos según cada temporada del año por una razón. Hoy te mostramos cuatro buenas razones para demostrarte por qué debes consumir alimentos de temporada.

 

Ofrecen los nutrientes que necesitamos

La naturaleza es sabia y sabe qué proporcionar a nuestro organismo en cada época del año para favorecer nuestra subsistencia.

Si nos fijamos en los alimentos que se nos presentan de forma natural en esta época del año nos daremos cuenta de que: por ejemplo, los cítricos y coles son ricos en vitamina C. Por eso su consumo nos va a ayudar a la recuperación de gripes y resfriados en esta temporada. Encontramos también pescados grasos que nos ofrecen la vitamina D que necesitamos ingerir debido a la falta de sol.  De la misma forma, en verano predominan alimentos ricos en agua, justamente cuando el calor nos obliga a cuidar más que nunca la hidratación.

Por ello, consumir alimentos de temporada nos ayuda a obtener los nutrientes que nuestro cuerpo más necesita en esos meses del año.

 

Ayudan a cuidar el medio ambiente

Forzar la producción de determinados alimentos que no son aptos para las condiciones climáticas de una determinada estación obliga a las industrias a la utilización de químicos con acción fertilizante. Estos no solo alteran la composición de nuestro producto, sino que estos llegan de forma directa a nuestra alimentación.

Cabe mencionar que este proceso lleva asociado a una gran huella de carbono y por ello tiene un elevado impacto ambiental. Si comemos alimentos de temporada, reducimos la huella de carbono y la presión por producir alimentos cuando no es su época, por lo tanto, ayudamos a cuidar el medio ambiente.

 

Favorecen la economía y desarrollo local

Al consumir alimentos de temporada, sin duda contribuimos al comercio local. Esto es porque los alimentos de estación frecuentemente nos serán facilitados desde más cerca. También, si quieres cuidar tu economía, lograrás un precio menor, una alimentación de mejor calidad y más saludable.

 

Nos ayudan a consumir suficientes frutas y verduras

Como dijimos en un principio, los alimentos de estación saben mejor, tienen un agradable aroma y son frescos. Además son generalmente mucho más sanos y atractivos a la vista, ya que se intensifican los colores si se recolectan justo en su mejor momento. Por ello, nos apetecerá más consumir frutas y verduras de estas características que aquellas fuera de temporada. Y así, podremos obtener un extra de beneficios con su ingesta.

 

Ya vemos que son muy buenas las razones que fundamentan la elección de alimentos de temporada. Además, podemos obtener muchos beneficios con su ingesta no sólo a nivel individual sino también a nuestro alrededor.

Te recomendamos que prestes atención a la oferta de productos de temporada de cada estación para incluirlas en tu menú habitual. Y si dudas de cómo hacerlo, puedes consultar con nuestras nutricionistas que te elaborarán un menú con deliciosas opciones.

Problemas digestivos durante el ejercicio

¿Los problemas digestivos durante el ejercicio te impiden rendir al 100% y no sabes cómo evitarlo?

Los problemas digestivos son muy comunes en el ejercicio, especialmente en sesiones de resistencia como la bici o la carrera.  Son quizás la causa más común de un rendimiento deportivo deficiente. Entre sus síntomas podemos encontrar náuseas, vómitos, angina abdominal y diarrea con sangre. En este artículo te damos algunos consejos para evitar estos problemas gastrointestinales.

 

La fibra puede estar dándote problemas digestivos

La fibra es un nutriente no digerible. Se mantiene en el tracto intestinal durante más tiempo dando lugar a fermentaciones. Estas producirán gases, causantes de la hinchazón y calambres intestinales. Debido a su alto volumen también dará lugar a una distensión abdominal, creando sensación de pesadez.

Por otro lado, se produce mayor trabajo de digestión al ser esta más lenta. Lo que implicará mayor necesidad de energía implicada en esta función, en lugar de ahorrar este potencial energético para el ejercicio.

Esto no quiere decir que se deban eliminar los alimentos ricos en fibra en un deportista. Lo correcto es elegir el momento adecuado de su ingesta para evitar problemas digestivos. Por lo cual es recomendable evitar los alimentos ricos en fibra en las comidas previas al ejercicio físico.

 

Fármacos antiinflamatorios no esteroideos y la aspirina

El consumo de fármacos como el ibuprofeno antes del ejercicio puede conducir a una lesión intestinal pequeña y a la pérdida a corto plazo de la función barrera intestinal. Los efectos secundarios peligrosos de los antiinflamatorios en la mucosa gastrointestinal aumentan la permeabilidad intestinal y favorecen la aparición de lesiones gastrointestinales.

Por ello, debemos restringir su uso en los momentos previos o durante el ejercicio a lo estrictamente necesario. Y siempre con receta médica.

 

Productos lácteos

Los productos lácteos pueden causar problemas gastrointestinales durante el ejercicio. Esto es debido a la digestión más lenta de la lactosa y una mayor cantidad de grasa (la cual retrasa la digestión). Se recomienda en estos casos sustituir la leche por bebidas vegetales como leches de soja, de arroz o de almendras en las ingestas previas al ejercicio físico.

 

Evitar la deshidratación aguda

El déficit de agua tiene consecuencias en el organismo y en el rendimiento físico. La deshidratación aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión fisiológica. Así como la percepción del esfuerzo por calor durante el ejercicio. Cuanto mayor sea el déficit de agua corporal, mayor será el aumento en la tensión fisiológica durante el ejercicio. La deshidratación mayor del 2% del peso corporal disminuye el rendimiento cognitivo. Por esto se considera un factor que puede agravar los síntomas de problemas gastrointestinales. Se recomienda comenzar la carrera bien hidratado.

 

Entrenar el intestino la absorción de carbohidratos

El intestino es adaptable y se puede aplicar como un método práctico para incrementar la oxidación de los carbohidratos exógenos. Si se adapta el intestino a los alimentos que se consumen durante una carrera, será menos propenso a tener problemas de estómago. Si se evitan los hidratos de carbono en la vida diaria los intestinos responden reduciendo el número de transportadores intestinales. De esta manera la capacidad de absorber los hidratos de carbono se reduce. El día de la carrera el intestino puede no ser capaz de absorber toda energía ingerida, lo que puede causar problemas digestivos.

Por tanto, se recomienda siempre probar la suplementación y alimentación que se vaya a tomar previa o durante los entrenamientos de alta carga. Puede probarse en otros con menos carga y de manera progresiva. Si sabes que específicamente un alimento te sienta mal durante los entrenamientos trata de no introducirlo en las comidas previas al ejercicio.

Ahora no tienes excusas, que nada te pare.

La soja NO provoca cáncer de mama

La soja en nuestra cultura

La soja es una legumbre no tan consumida en nuestra cultura occidental como en la oriental pero sí que va cogiendo más fuerza por la presencia de cada vez más vegetarianos en occidente. Curiosamente también es un alimento al que le rodean gran cantidad de mitos.  ¿Quién no ha oído alguna vez que la soja hace crecer los pechos a los hombres? ¿O que los niños no deben tomar soja? ¿O que causa cáncer de mama?

Pues además de deciros que las dos primeras afirmaciones son totalmente falsas voy a entretenerme un poco en justificaros la tercera.

 

Isoflavonas de la soja

El cáncer de mama es la neoplasia más común en todo el mundo y el responsable de la mayor cantidad de muertes por cáncer en las mujeres. Tiene varios factores de riesgo y uno de ellos es la exposición prolongada a estrógenos ya que estimulan el crecimiento celular y la proliferación.

Lo que ocurre es que la soja posee unos componentes llamados isoflavonas que tienen una estructura muy parecida a los estrógenos mencionados anteriormente, de ahí viene la asociación. Si tienen un componente parecido a los estrógenos y mayor exposición a estrógenos, mayor  riesgo de contraer cáncer de mama… ¿blanco y en botella no? Pues no.

Ya des de un punto de visto epidemiológico no se puede decir que la soja aumente el riesgo de contraer cáncer de mama si donde menor incidencia de cáncer de mama hay es en los países donde curiosamente más soja se consume. Por lo tanto no tiene ningún sentido creer que la soja aumente ese riesgo si justo en los países occidentales, donde menos soja se consume, es donde hay más riesgo.

 

¿Cómo se explica eso?

A nivel molecular existen dos receptores estrogénicos. Uno de ellos es el encargado de la proliferación celular, es decir, del crecimiento (algo que no nos interesa si hablamos de cáncer). Y el otro que, hablando coloquialmente, produce un suicidio celular (en este caso este factor sí que nos interesa). Justamente las isoflavonas de soja se unen a este último receptor mencionado, por lo que molecularmente ya podemos entender el porqué de su papel protector.

 

A los nutricionistas nos gusta decir que nos han tenido que inventar, más que nada para poder desmitificar todos estos bulos que corren alrededor de nuestros alimentos. ¿Por qué a nadie se le ha ocurrido decir que los refrescos son cancerígenos? Aunque no tenga evidencia como nutricionista me parecería mucho más interesante que la población dejara de consumir refrescos a que dejara de consumir soja. ¿No creéis?

 

Si tienes cualquier duda sobre nutrición no dudes en ponerte en contacto con nuestro departamento de nutrición que te asesorará de forma personalizada.

Comer sano es muy fácil: 5 consejos para ayudarte

Comer sano se complica

Comer sano es muy fácil, pero lo complicamos mucho cuando nuestros hábitos están acostumbrados a la llamada comida basura: ultraprocesados, comida rápida, de dudosa calidad, etc.

Nuestro alrededor no nos lo pone nada sencillo.  Vivimos en una sociedad dónde comer un donut sale más barato que una manzana. También se achaca a la falta de tiempo para cocinar saludable debido al estrés y cansancio laboral.  Además la información sobre alimentación que recibimos a diario suele ser contradictoria, por lo que es lógico que no sepamos que comer.

 

Hazlo paso a paso

A pesar de todo,  que realizando pequeños cambios en tu dieta semanal tienes bastantes garantías de comer sano y equilibrado sin grandes esfuerzos. La cuestión es adaptarse a una serie de hábitos que poco a poco te irán guiando hacia una alimentación mucho más saludable.

Si quieres empezar a cuidarte y comer sano todos los días, pero no sabes cómo, aquí tienes 5 consejos sencillos que pueden ayudarte:

  1. Empieza el día con un desayuno saludable: aléjate de la bollería y los alimentos refinados (galletas, cereales con azúcar.) En su lugar puedes tomar pan con harinas integrales (espelta, centeno), copos de avena, frutas o frutos secos, entre otros.
  2. Que las frutas y verduras sean la base de tu alimentación. Según Harvard, ¡las verduras deberían ocupar la mitad de tu plato! Y las frutas es mejor si las tomas enteras, pero si quieres un zumo es mejor batido que exprimido.
  3. Apuesta por las grasas buenas: aceite de oliva y de coco, frutos secos y aguacate.
  4. Combina tu fuente proteica con pescados, carnes magras, huevos y fuentes vegetales (soja, etc.)
  5. Bebe siempre a base de agua, aléjate de refrescos y las bebidas azucaradas.

Si necesitas ayuda para mejorar tu dieta no dudes en contactar con #BenefitsBodyMind. Nuestras profesionales nutricionistas del método BenefitsBodyMind estarán encantadas de ayudarte. Recuerda: tus objetivos, nuestro compromiso.

¿Quieres perder peso después del verano?

¿Vuelves de vacaciones con más kilos y los quieres perder ya? Pues lo estás haciendo mal.

Es normal y habitual que cuando nos vamos de vacaciones hagamos vacaciones de absolutamente todo. Comemos peor, no hacemos ejercicio de forma regular, tomamos cañas, helados… y todo eso suele conllevar a un empeoramiento de nuestra forma física como es lógico. Una vez volvemos de la rutina y nos damos cuenta de que hemos subido unos poco kilos nos horrorizamos y queremos volver a estar en forma.

Pero, ¿dónde está el error que comete la mayoría de la gente? En poner el foco en la báscula y no en la salud. Vemos el peso en la báscula y se nos llevan todos los demonios, queremos bajarlo lo más rápido posible sin importarnos nada más. Mikel López autor del blog el comidista habló en él sobre las barbaridades que se pueden llegar a cometer para perder peso (link)

Cuando perdemos peso de forma rápida sin una educación nutricional en condiciones, al encontrarnos de nuevo con cambios en nuestra rutina volveremos a tener flujos en la forma física, volveremos a tener problemas en navidad, en semana santa, en cumpleaños… Además de que existen multitud de estudios que demuestran que una pérdida de peso rápida con una dieta excesivamente restrictiva conlleva con un aumento de peso a la larga (incluso más del con el que partíamos).

 

Unos buenos hábitos alimentarios son la clave

Lo importante es generar unos hábitos alimentarios que mantengamos siempre y que la dieta que te plantees hacer en septiembre sea la última y definitiva. Obviamente en navidad uno se puede tomar un trozo de turrón, en verano un helado y en semana santa unas torrijas. El problema viene cuando en la cena de navidad nos comemos un trozo de turrón, luego un bombón, luego un mazapán y luego un chupito para “bajar” la comida. Es importante encontrar un equilibrio dentro de los eventos sociales además de identificar que nuestra hambre no es real, es plenamente emocional y fruto de un contexto que propicia ese comportamiento.

El problema principal de las dietas es llamarlas eso, dietas. Considerarlo como un periodo transitorio en el cual una vez terminado puedo volver a mis hábitos alimentarios anteriores. Para romper este círculo vicioso lo importante es plantearse una pérdida de peso progresiva en la que aprendas a comer de forma saludable y que te haga disfrutar durante el periodo de aprendizaje. Te aseguro que comer de forma saludable puede ser mucho más divertido y sabroso de lo que te imaginas.

En ambos de nuestros centros encontrarás una nutricionista que te puede ayudar a llevar a cabo este aprendizaje en nutrición, además de entrenadores personales que te ayudarán a optimizar tu forma física.

 

¡FELIZ OCTUBRE SIN PASAR HAMBRE!

RETO BENEFITS PABLO MASIÁ: “WALK ON WATER”

Este texto sobre el Reto Benefits, que es mi testimonio personal, va dirigido a todos aquellos que lleváis mucho tiempo practicando ejercicio y realizando diferentes dietas y no veis grandes resultados.

Después de cuatro años formando parte de la familia de BENEFITS (de asistencia muy intermitente) me di cuenta que el problema residía en la incompatibilidad entre mi trabajo y una vida sana. Había hecho diferentes dietas, cambios en clases colectivas pero nada funcionaba. Cansado de sentir esa frustración, hablé con David (Bello) y le expliqué mi situación en busca de una solución. Fue entonces cuando planteamos la posibilidad de hacer el RETO BENEFITS con la ayuda del departamento de Nutrición (Nuria Prieto) y un entrenador personal (Daniel Molano). Sin nada que perder y mucho que ganar, acepté el desafío y hoy doy gracias por esa decisión.

Cuatro semanas con un seguimiento personalizado de un equipo de grandes profesionales. Te acompañan en todo momento para poder entender aspectos básicos sobre una buena alimentación y un correcto entrenamiento.

Además, fue muy alentador ver a muchos miembros de BENEFITS (que no eran directos implicados) interesarse por mis sensaciones frente al reto.

En el área nutricional, Nuria me ayudó a comprender que, en mi caso personal, tienen que existir cinco comidas diarias saludables y que, para mi, es importante no saltarme ninguna de ellas. Además, he incrementado la ingesta de agua al entender que no puede ser inferior a dos litros diarios. Conclusión: una dieta sana que acompaña perfectamente el ejercicio físico.

En lo referente al entrenamiento, gracias infinitas a Dani Molano. Empecé el desafío explicándole mis expectativas y supo preparar enseguida un programa a medida. Dani te explica qué músculos estás trabajando, qué huesos se están moviendo (viva las escápulas). En definitiva, el POR QUÉ de todo.

Sinceramente, un placer encontrar un profesional que te exige. Que se adapta a tus necesidades y te contagia positividad constantemente. MUCHAS GRACIAS.

Ha pasado más de un mes y os puedo asegurar que existe un antes y después del RETO BENEFITS. Mis hábitos han cambiado y el cuerpo también. Además, la actitud vital es diferente. Tengo la certeza que conseguiré mis objetivos porque ya he visto que es posible.

Desde aquí, os animo a todos/as a que probéis el reto porque creo que es una experiencia NECESARIA. Ya veréis que después de realizarlo, también sentiréis que “camináis sobre el agua”, como reza la canción de “Thirty Seconds to Mars”.

RETO BENEFITS PABLO MASIÁ (JUNIO 2018)

RETO BENEFITS PABLO MASIÁ (JUNIO 2018)

 

Un abrazo para todos.

Pablo Masiá

DI SÍ A LA OPERACIÓN BIKINI CON BUENOS HÁBITOS DIETÉTICOS

Buenos días, soy el verano y toca ponerse el bañador.”

Y así es como cada año por estas fechas se desata la locura. Con las prisas propias de malos hábitos acumulados durante el invierno. Con las ganas de perder los kilos de grasa que este hecho ha causado. Apenas con tiempo, para buscar un profesional que nos asesore sobre cómo implantar buenos hábitos dietéticos; dando por válido lo que nos dice cualquier gurú de la alimentación. Cuanto mayor sea el milagro prometido, mayor será el coste económico. Porque lo quieres YA y estás dispuesto a pagar con sangre de unicornio si te dicen que lo puedes conseguir.

Esto ocasiona muchos problemas. El primero y más importante es el daño que puede causarnos a nivel de salud. Seguir dietas “milagro” puede provocar déficits nutricionales de vitaminas y minerales, que pueden desembocar incluso en patologías crónicas si se prolonga en el tiempo.

Además, una pérdida repentina y acusada de peso, puede desencadenar una recuperación del peso bajado igual de rápida. Incluso con kilos de grasa de regalo. Por último, no aseguran la implantación de buenos hábitos dietéticos.

Ahora la buena noticia, que la hay. Cualquier momento es estupendo para comenzar a mejorar tus hábitos dietéticos. Si tu motivación es la llegada del verano, perfecto. ¿Por qué no vas a aprovecharlo? Lo único que debes tener claro es que tu cambio de vida sea permanente, para no volver a los malos hábitos dietéticos,  y que el objetivo final sea mejorar tu salud presente y futura. Encontrarse bien a nivel físico, mental y de ánimo, tanto hoy como mañana, no tiene precio.

¿Cómo puedes mejorar tus hábitos dietéticos? Te doy 5 tips con las claves para que el verano de 2018 sea el inicio del cambio. Para lograr tus objetivos y MANTENERLOS.

  • La base de tu alimentación debe ser vegetal. Frutas y verduras deben aparecer en prácticamente todas tus ingestas diarias, de forma que tomes 3-5 raciones de fruta y 2 raciones de verduras u hortalizas cada día.
  • Los cereales aparecen en muchas de nuestras ingestas, en forma de panes, cereales de desayuno y pastas o arroces. Todos ellos deben ser integrales, pero de los de verdad. De los que en su lista de ingredientes, el primero que aparece es integral. Si el primer ingrediente es, por ejemplo, una harina refinada y luego le añaden un 5% de salvado, descartadlo. No es integral, es un engaño con un buen márketing en la cara frontal del envase.
  • Retirar los productos ultra-procesados de tu alimentación debe ser una prioridad. Son ricos en azúcares añadidos y grasas de mala calidad. Además, su contenido nutricional es ínfimo. Por el contrario aumenta el consumo de alimentos reales. Cuanto más corta es la lista de ingredientes, aumentan las probabilidades de que el alimento que escoges es saludable.
  • Toma proteínas y grasas de calidad. Elige carnes magras, disminuyendo el consumo de carne roja y/o procesada a 1-2 veces a la semana máximo. No olvides pescado blanco y huevo, tan injustamente castigado, ¡éste sí que es un súper alimento! En cuanto al origen de las grasas animales, pueden provenir tanto de pescados azules, cuya proteína también es de calidad, como de lácteos enteros (sin azucarar ni edulcorar). Si su origen es vegetal, deben provenir del aceite de oliva virgen (extra), semillas y frutos secos al natural.
  • Prioriza el agua como forma de hidratación antes que cualquier otra bebida y mantén un consumo alto de la misma. Además, las temperaturas estivales requieren un consumo mayor de agua dado que nos deshidratamos más rápido.

Cuando hayas implantado todos estos cambios, mirarte en el espejo o pedir una analítica te hará disfrutar del resultado.

Si aún no tienes información suficiente, si tú sol@ no te ves capaz, si crees que un seguimiento nutricional guiado por un dietista-nutricionista es tu solución, ya sabes dónde encontrarme. ¡Cambiaremos juntos tus hábitos dietéticos!

¡Feliz verano a todos!

Nuria Prieto
Dietista-Nutricionista