¡Increíble! Así podemos calificar nuestra Benefits Experience en Asturias. Desde los paisajes y las aventuras vividas, al grupo que nos ha acompañado, todo ha sido simplemente maravilloso.

Benefits Experience 2Nunca olvidaré esta Benefits Experience por todo lo que supone tanto para Benefits, como para los socios y para mí mismo. Al principio, para la organización, se nos presentaron varios obstáculos e inconvenientes que hemos ido saltando y solucionando hasta conseguir que el viaje saliese adelante.

Teníamos muchas ganas de comenzar esta iniciativa de organizar viajes activos y deportivos para nuestra gente. El deporte nos ayuda a desconectar a un nivel superior, el tiempo pasa a una velocidad relativa en la que lo agradable predomina y consigues fomentar las relaciones interpersonales del grupo, uniendo así a la familia que consideramos son nuestros socios.

El viaje comenzó mucho antes de partir hacia Asturias pero una vez llegados recorrimos la ciudad de Cangas de Onis, donde nos hospedamos, y visitamos el puente romano típico e imprescindible en la visita a esta localidad. Aquí comenzábamos a soñar viendo el rio Sella e imaginando todo lo que nos esperaba en los próximos días.

Benefits Experience 4Una serie de juegos y dinámicas permitieron a nuestro pequeño grupo conocerse más y mejor, pasarlo bien y crear el ambiente necesario para el resto del viaje. Cadena de nombres y algo que te identifique comenzó siendo el primer juego y se llegó a convertir en trend a lo largo del viaje recordando entre otros a Inés-despistada, Esther-música, Teresa-basket, David-gafas, o Barbara-heavy, ¡sencillamente genial! “El ciego y Perro guía” fomentaron la confianza y base para “El pastor”, intentando reunir al rebaño ciego, ¡y sin hablar!  El juego que dio mucho que hablar fue “El nudo”! Un nudo muy enredado formado por eslabones humanos donde ya no sabias donde ni como estabas colocado, divertidísimo!

Tras el viaje y las dinámicas, estábamos cansados, como es normal, pero las ganas de disfrutar el viaje y la ilusión nos animó para salir a cenar y disfrutar de la típica sidra asturiana a la Sidrería “El Corchu”, muy recomendado.

El viernes día 2, teníamos planeado el descenso del río Sella en canoa. La mayoría de nosotros había montado alguna vez en canoa pero todos estábamos igual de ilusionados por descender el río. Nos cambiamos, nos vestimos de “Power Rangers”, nos enseñan nociones básicas de cómo actuar, nos dan nuestras canoas y listos para la acción. El descenso se dividía en 3 partes en las que podías volver a la base (7, 10 y 15Km.), pero nosotros sabíamos que el equipo estaba preparado para dar el máximo y llegar hasta el final. Aunque me estaba quedando alucinado con el paisaje, el río, las montañas, el verde, la naturaleza y la propia actividad todos juntos disfrutándolo; durante la primera parte, el tiempo no acompañó e incluso llovió, lo que nos obligó a hacer una parada larga para comer, tomar un café y coger temperatura. La segunda mitad del recorrido fue mucho mejor e incluso hay quien terminó en el agua, ¡algunos voluntariamente! La vuelta a la base recordando anécdotas aún mojados es algo que nunca olvidaré. Tras llegar a la habitación y tener un momento de descanso, nuestro equipo se preparó para dejar atónitos a los habitantes de Cangas de Onis con nuestro Boot Camp, salimos a correr por el medio de la ciudad, y haciendo ejercicio en plazas, escaleras y parques hay quien no pudo resistir la tentación de ¡hacerse una foto con nosotros! Tras el calentamiento por la ciudad, y juegos en el parque, el circuito fue duro pero aún nos quedó energía para salir a cenar. Esta noche fuimos a un restaurante imprescindible para cualquier visita, El Molín de la Pedrera. Locura de cocina con productos de la región y el servicio amabilísimo. ¡Repetiremos!

El sábado fue un día completísimo. Madrugamos más de lo que nos hubiese gustado, tras desayunar y dirigirnos a la sede de Jarie, llegamos a tiempo para comenzar la actividad. ¡Descenso de barrancos! Nos ponemos los neoprenos y nos llevan rio arriba, donde las cabras despeñan, para empezar a saltar, hacer rapel, destrepes y toboganes. Adrenalina a tope disfrutando de las vistas, la compañía y del deporte al aire libre. Por la tarde, tras una pequeña siesta, ruta por un sendero con mucho encanto, siguiendo el curso del Río Dobra. Aguas cristalinas y sin cansarme de decirlo, paisaje de lujo. Momento idóneo para la realización del Body Mind, en una explanada, rodeados de las montañas verdes y el ruido de fondo del río, un lugar perfecto para respirar aire puro y disfrutar de esta actividad. Esta noche volvimos a repetir en “El Corchu” ya que el trato y la comida fueron perfectos. Para celebrar el viaje y terminar disfrutando salimos a conocer a lugareños y sus costumbres nocturnas.

El domingo, tras salir del hotel, tuvimos la mañana libre para comprar recuerdos a familia y amigos, quesos, sidras, productos artesanales y típicas postales. Disfrutamos de la plaza del ayuntamiento tomando un almuerzo en la terraza de una cafetería y volvimos a casa llenos de satisfacción, de sensaciones positivas, recuerdos inolvidables totalmente desconectados y ¡con ganas de volver!

Y volveremos.

Queríamos para terminar, dar las gracias tanto a nuestros acompañantes, como a Benefits. Gracias a todos por hacer posible este viaje que, al ser el primero, siempre será especial y estará en nuestro recuerdo.

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